Las varices se producen cuando las válvulas en las venas no funcionan correctamente, lo que impide que la sangre fluya de manera eficiente hacia el corazón. Esto provoca que la sangre se acumule en las venas, dilatándolas y causando la aparición de las varices. Factores como la genética, el envejecimiento, el embarazo y el sedentarismo pueden aumentar el riesgo de sufrirlas.

Un cirujano vascular es el único especialista vía MIR capaz de tratar integralmente las varices porque tiene el conocimiento y la experiencia para evaluar, diagnosticar y tratar problemas circulatorios en las venas. Pueden ofrecer opciones de tratamiento, desde técnicas mínimamente invasivas hasta cirugía, para mejorar la circulación, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones graves como úlceras o trombosis.

Sí, es posible eliminar las varices sin cirugía mediante tratamientos como escleroterapia, VenaSeal™,  endoláser, radiofrecuencia. Estos procedimientos mínimamente invasivos cierran o eliminan las venas afectadas sin necesidad de incisiones, lo que permite una recuperación más rápida y menos dolorosa.

Las intervenciones mínimamente invasivas para varices son poco dolorosas. Se realizan con anestesia local o sin anestesia en algunos casos, y generan sólo molestias leves, como sensación de calor o presión. La recuperación es rápida y con mínimas molestias.

Aunque no tengas síntomas, tratar las várices puede prevenir su progresión y posibles complicaciones como hinchazón, cambios en la piel o trombosis. Además, los tratamientos mejoran la estética de las piernas y la circulación.

Los tratamientos para varices son seguros, pero como cualquier procedimiento, pueden tener leves efectos secundarios como hematomas, inflamación o molestias temporales. En raros casos, pueden presentarse complicaciones como infecciones, cambios en la piel o trombosis. Un especialista evaluará tu caso para minimizar riesgos.

Habitualmente, no es necesaria una baja laboral tras un procedimiento para tratar las varices. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades el mismo día o en 24-48 horas, dependiendo del tipo de tratamiento y su trabajo. Tu especialista te indicará las recomendaciones según tu caso.

Algunas situaciones pueden contraindicar el tratamiento mínimamente invasivo para varices, como embarazo, infecciones en la piel, trombosis venosa activa, alergias o ciertas enfermedades graves. Es importante una evaluación médica para determinar el tratamiento más seguro y adecuado para cada paciente.

Tras el tratamiento se recomienda de forma general:

  • Caminar regularmente para mejorar la circulación.
  • Evitar exposiciones prolongadas al sol sin adecuada protección solar, para prevenir manchas en la piel (en escleroterapia).
  • Usar medias de compresión si el médico lo indica (en escleroterapia).
  • Evitar ejercicio físico intenso por unos días.
  • Le daremos indicaciones personalizadas según su caso.

Previamente y de forma general, se recomendaba evitar la exposición directa al sol tras el tratamiento de varices, especialmente después de escleroterapia, para prevenir manchas en la piel o hiperpigmentación. Hoy en día con el uso adecuado de protectores solares puede exponerse al sol de forma moderada sin riesgo de complicaciones. Consulta a tu especialista para indicaciones personalizadas.

Debido a la Enfermedad Venosa Crónica, las varices pueden reaparecer con el paso del tiempo, especialmente si existen factores de riesgo como predisposición genética, sedentarismo o embarazo. Sin embargo, los tratamientos modernos reducen significativamente la recurrencia. Mantener un estilo de vida saludable y seguir las indicaciones médicas ayuda a prevenir su reaparición.

Las medias de compresión son muy útiles para mejorar la circulación, reducir la hinchazón y aliviar síntomas como pesadez y dolor en las piernas. También ayudan en la recuperación tras tratamientos para varices y pueden prevenir su progresión. Es importante usarlas según la recomendación de un especialista.

Cuando se tratan las varices, la sangre se redirige automáticamente a venas sanas, que funcionan correctamente y permiten un mejor retorno venoso al corazón. Esto mejora la circulación y alivia los síntomas sin afectar el flujo sanguíneo en la pierna.